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22/12/16

Deporte e literatura. Toni Hill, "Los amantes de Hiroshima"




"Eran casi las ocho y media, y Héctor comenzó a trotar despacio, con la intención de calentar la musculatura, eludiendo mirar a la gente que se había dejado vencer por la desidia y se relajaba en las terrazas, bebida en mano. Aunque había probado a ponerse cascos y escuchar música mientras hacía ejercicio, la verdad era que disfrutaba más del ruido natural de la calle, del ritmo de sus propios pasos que se aceleraban a medida que pasaban los minutos. Corriendo se abstraía de cuanto le rodeaba hasta niveles increíbles, concentrado únicamente en sentir cómo su cuerpo iba soltando la tensión con cada zancada, preparándose para alcanzar una velocidad con la que muchos de su edad sólo podrían soñar. Cuando llegó al Passeig Marítim y notó aliviado la brisa que desprendía aquel domesticado mar de ciudad, casi sonrió, satisfecho de encontrase allí, ejercitando el cuerpo, en lugar de haberse apoltronado en casa. Sus abdominales, esa parte de la anatomía masculina tan tímida que se resistía a dejarse ver, se lo agradecerían. Y Lola También.

Aceleró aún más la carrera al pensar en ella (…)


La Brisa se transformaba en aire, y en el paseo ya sólo quedaban otros corredores que también se esforzaban por llegar a una meta que únicamente estaba en sus cabezas. Por superarse. Por ganarle segundos al tiempo. O quizá, como a veces le sucedía a él, esascarrears nocturnas se convertían en un simulacro de huida…"


11/7/12

Deporte e literatura: "Un asesinato piadoso"


O periodista e escritor José María Guelbenzu, obriga á xuíza Maria de Marco, protagonista dunha interesante serie de novela policíaca, a facer deporte tras un traslado profesional e por unha cuestión de quilos.

"El día siguiente al asesinato de Cristóbal Piles, Mariana aparcó su coche en el Paseo Marítimo y salió a correr por la playa vestida con unas mallas negras, pantalón corto, camiseta también negra y calzado deportivo.
(…) El frío la estimuló. Corría a buen ritmo, sin forzar la velocidad, cuidando la respiración. Había tomado la costumbre de hacerlo de lunes a viernes, a poco de amanecer; corría durante una hora y después regresaba a casa, tomaba una ducha y un desayuno fuerte y salía hacia el Juzgado.
(…) Se había aficionado a correr a poco de llegar a G… Fie como una iluminación repentina porque a ella nunca le pareció ni medio sensata la práctica del jogging, a pesar de que las películas americanas parecía deducirse que se trataba de un ejercicio reservado a jóvenes esbeltas y glamurosas, porque la dura realidad española mostraba otro tipo de participantes que, salvo excepción de esa clase de gente atlética que nunca falta, más bien parecían estar tirando de sí mismos, desmadejados, sin resuello y con las piernas torcidas. Todo empezó por un problema de báscula que, aunque ella se cuida bien, le confirmó que su profesión era demasiado sedentaria; además se hallaba en ese trampo de edad en el que ya no se queman energías con tanta facilidad como en los años jóvenes…"

J. M. Guelbenzu. Un asesinato piadoso. Barcelona, Punto de lectura, 2011, páx. 71-73

27/6/12

Deporte e literatura: "La sombra de la sirena"


Fragmento da última novela publicada en castelán de Camilla Läckberg.
"El aire frío le rasgaba la garganta. Le encantaba aquella sensación. Todos pensaban que estaba loco cuando salía a correr en pleno invierno, pero él prefería salir a correr las millas que se proponía con el frío del invierno, que hacerlo con el agobiante calor estival. Y así, en fin de semana, aprovechaba para correr una vuelta más.

Kenneth echó una ojeada al reloj de pulsera. Tenía incorporado todo lo que necesitaba para que el entrenamiento le rindiera al máximo. Pulsómetro, contador de pasos, incluso tenía allí almacenados los tiempos de los últimos entrenamientos.

El objetivo era ahora la Maratón de Estocolmo. Había participado ya dos veces con anterioridad, en la Maratón de Copenhague. Llevaba veinte años entrenándose y, si le daban a elegir, le gustaría morirse dentro de veinte o treinta años, en plena carrera. Porque la sensación de estar corriendo, de que le volaban los pies por encima del suelo con un golpeteo acompasado, a un ritmo constante que al final parecía fundirse con los latidos del corazón, esa sensación no se parecía a ninguna otra. Incluso el cansancio, la sensación muda de las piernas cuando el ácido láctico se dejaba notar, era algo que había aprendido a apreciar cada vez más a medida que pasaban los años. Cuando corría, sentía la vida dentro de sí. No se le ocurría otra forma mejor de explicarlo.

Al acercarse a su casa, empezó a aminorar el ritmo. Siguió dando saltitos sin moverse del sitio justo delante de la escalinata y luego se agarró a la barandilla para estirar los músculos de las piernas. El vaho se le quedaba suspendido delante de la cara y se sintió limpio y fuerte después de dos millas a un ritmo más o menos rápido".

 
Camila Läckberg. La sombra de lasirena.  Madrid, Maeva, 2012, páx. 64 e 65.

8/2/10

Deporte e literatura: La quinta mujer



Henning Mankel. La quinta mujer. Tusquest, Colección Andanzas, 19 ª ed. 2009, páx. 145.


Nunha das novelas do escritor sueco, e dentro da serie do inspector Kurt Wallander, podemos ler o seguinte texto:


"Pero Lars Olsson era también un entusiasta corredor de campo a través. Vivía para correr por los bosques suecos con mapa y brújula en mano. Corría en un equipo de Malmö y ahora se estaba preparando para una competición nacional de orientación nocturna. Se había preguntado muchas veces por qué dedicaba tanto tiempo a ello. ¿Qué sentido tenía correr por los bosques con un mapa y una brújula buscando controles ocultos? Muchas veces hacía frío y humedad, le dolía el cuerpo y le parecía que nunca acababa de hacerlo bien del todo. ¿Merecía aquello dedicarle la vida? Por otra parte, sabía que era un buen corredor de campo a través. Tenía buen sentido de la orientación y era rápido y resistente. En varias ocasiones había sido él el que había llevado a su equipo a la victoria haciendo un gran esfuerzo en el último tramo. Estaba justo debajo del nivel de la selección nacional. Y aún no había renunciado a la esperanza de dar alguna vez el salto que le permitiera representar al país en competiciones internacionales".


29/11/09

De la milla al maratón


Ricardo Ortega e Martín Velasco. De la milla al maratón. Entrenamiento para corredores de élite y recreativos, jóvenes y veteranos, sanos y enfermos. Alianza, 2009


Na contraportada do libro pódese ler:

"Aínda que é certo que o correr un maratón e outras distancias menores pódese facer cunha preparación intuitiva ou autodidacta, non é menos certo que se pode correr moito mellor se se segue unha preparación baseada nas directrices e os coñecementos de persoas que demostraron sobradamente a súa experiencia ao longo de moitos anos adestrando a atletas de elite, preparando a corredores recreativos, iniciando a persoas que nunca fixeron deporte, e ata deseñando plans de rehabilitación para persoas afectadas por algunha doenza cardíaca".


Que cousas me chamaron máis a atención deste novo agasallo recibido?


En primeiro lugar a cantidade táboas para calcular ritmos, tempos… En segundo lugar que os autores consideran que unha persoa que corra con certa regularidade debe planificar a maratón en… sete semanas porque, afirman, se se prepara en máis tempo aumenta o risco de lesións e tamén aumenta o estrés psicolóxico pola carreira. Tamén chamoume poderosamente a atención o ritmo das series que tenden a facelas ao ritmo de competición (Martín Fiz nos seus plans de adestramento tamén as aconsella deste xeito) cando tendo a tentar facelas por debaixo do ritmo dun dez mil aínda que prepare a distancia de Filípides.


9/7/09

Literatura e deporte: MIllenium III


Na terceira novela de Stieg Larsson, La reina en el palacio de las corriente de aires, unha nova personaxe, a atlética policía Monica Figuerola, fállalle deste xeito ao protagonista Mikael Blomkvist, sobre o deporte:

"Si hago ejercicio es porque me resulta placentero. Es un fenómeno normal entre los que nos entrenamos mucho. El cuerpo desarrolla una sustancia analgésica que te crea adicción. Al cabo de un tiempo te produce síndrome de abstinencia si no sales a correr todos los días. Es un subidón enorme de bienestar darlo absolutamente todo. Casi tan bueno como el sexo."


Stieg Larsson. La reina en el palacio de las corriente de aires. Barcelona, Destino, 2009. 498.

23/4/09

Deporte e literatura: Murakami


Unha amiga moi especial vén de agasallarme con este libro dun famoso escritor xaponés: Haruki Murakami. Do que estou a falar cando falo de correr. 2009, Galaxia.

Como o o título é dabondo expresivo sobre cal é o seu contido, vou citar tres parágrafos do mesmo

Non é que non teña espírito de competición. Mais, non sei por que nunca me importou o feito de gañar ou perder contra alguén. Esa tendencia miña non mudou case nada cando me tornei adulto. Non me importa moito gañar ou perder fronte a alguén, en calquera asunto. Non entanto, o meu interese céntrase máis en se podo superar ou non os obxectivos que establezo para min mesmo. Visto deste xeito, as carreiras de fondo son un deporte que se axusta perfectamente á miña mentalidade.

Lembras querida amiga algún comentario teu na Estación de Cambre?
Eu non son competitivo. Non somos competitivos. Só queremos mellorar.


Se corredes un maratón enteiro, decatarédesvos de que para correr non é tan importante gañar ou perder contra alguén na carreira. Evidentemente, superar o rival que está diante tórnase nun asunto primordial para os corredores que van en cabeza e que aspiran a conseguir a vitoria, mais para os corredores comúns da cidadanía o feito persoal de gañar ou perder non é unha cuestión importante. Talvez haxa alguén que teña unha motivación especial, como “non quero perder contra ese”, que pode servir de estímulo para o adestramento. Mais no caso de que ese rival determinado non poida participar na carreira por algunha razón, a motivación desaparece (ou redúcese á metade) como resultado, e daquela non se poderá continuar moito tempo como corredor.

A maioría dos corredores medios afronta a carreira establecendo unha meta persoal de antemán; por exemplo: “hoxe fareino neste tempo”. Se conseguen correr nese tempo, el/ela lograrán algo, e no caso de non o superar, non lograrán ese algo. Aínda que non poidan cumprir co tempo, haberá unha satisfacción porque fixeron todo o que puideron, e o logro talvez non sexa chegar a sentir unha resposta positiva que se conservará para a próxima carreira, ou calquera especie de gran descuberta. Dito doutra maneira, o criterio máis importante para un corredor de fondo é se sente ou non orgulloso de si mesmo ao rematar a carreira (ou tal vez algo semellante ao orgullo)

Quen isto escribe leva case trinta maratóns rematados (a un tempo medio de 3,30, moitos triatlóns e algunha proba de cen quilómetros en pouco menos de 11 horas)

Por certo aínda non está traducido ao castelán, pero podedes ler a versión orixinal “Hasbiru koto ni tsuite kataru toki ni boku no kataru koto” ou ben a inglesa “What i talk about when i talk about running”. Un bo libro para ler na viaxe ao Maratón de Madrid.


GRAZAS LOLY

29/7/07

Deporte e literatura: El último catón

"-¿Qué significa todo esto? –pregunté, alarmada. -Significa que va a tener que correr el maratón en Grecia, doctora. -¿Cuarenta y dos kilómetros corriendo? –el tono de mi voz no podía sonar más agudo. -En realidad, no –dijo la Roca, frunciendo la frente y apretando los labios -. Sólo treinta y nueve. He descubierto que la carrera que se corre hoy en día no se corresponde con la que corrió Fidípides en el año 490 antes de nuestra era para anunciar a los atenienses la victoria sobre los persas en las llanuras de Maratón. Según explica el Comité Olímpico Internacional en una de sus páginas web, el trayecto moderno de cuarenta y dos kilómetros se estableció en 1908, en los Juegos Olímpicos de Londres, y es la distancia que existe entre el castillo de Windsor y el estadio de White City, al oeste de la ciudad, donde se celebraron los juegos. Entre el pueblo de Maratón y la ciudad de Atenas, sólo hay treinta y nueve kilómetros."

Matilde Asensi. El último Catón. Madrid, Plaza& Janés, 2005, 38ª ed., pp. 301-302. (Iste é o único parágrafo de interese do libro)